Un día te levantas, te miras al espejo y ves que tienes los ojos hinchados, recuerdas que a noche estuviste llorando porque alguien te hizo demasiado daño. Decides salir de allí. Cuando vas a buscar tu camisa preferida ves su regalo, y te pones a llorar otra vez. De repente llaman a la puerta, no quieres ver a nadie, miras por la mirilla de la puerta y ves a alguien conocido, no le abres la puerta porque quieres estar sola, ves que se marcha y tu sigues vistiéndote. Empiezas a maquillarte decides que ya has llorado demasiado, tu no has tenido la culpa de nada por lo que deberías estar así. Te maquillas, no volverás a llorar, eres otra persona, eres libre y todo aquello acabo. Sales a la calle, vas a comerte el mundo, eso de llorar ha terminado. Llegas a las 7 de la mañana y te vas a la cama. Te levantas al día siguiente y te miras al espejo, eres otra, estas radiante, ya no eres la misma que ayer, te quieres y nadie volverá a tratarte así, aprendiste que si no te quieres a ti misma nadie te querrá, que como eras antes no te querías, y tras este día nadie te quitara tu sonrisa, es tuya y sabes que con ella estas mejor. Antes no había una sonrisa en tu cara y tu vida era distinta, mucho mas triste, y alguien que vive así no llega a ningún sitio y por ser así al final te derrumbas y no sabes como salir por eso comprendes que una sonrisa puede cambiar la vida entera.

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